
El estreno de Las siete puertas del perdón confirmó anoche lo que ya se anticipaba: una propuesta teatral poderosa, que combina emoción y reflexión en cada escena.
Con el Teatro Laserre colmado, la obra —escrita por Teresita Tosco y dirigida por el Grupo de Teatro del CCR— dejó una huella profunda en los espectadores, quienes respondieron con ovaciones y comentarios cargados de admiración.
Un viaje al corazón del perdón
La obra explora el concepto del perdón desde múltiples ángulos, interpelando al público con situaciones crudas y conmovedoras. Arturo Gentilini, director del montaje, reveló en una entrevista radial el trabajo detrás de escena: «Investigamos durante meses, buscando historias que resonaran universalmente pero que también tocaran fibras íntimas. El teatro no debe ser solo entretenimiento; debe incomodar, cuestionar y, sobre todo, hacer pensar».
Teresita Tosco, quien además de autora interpreta uno de los roles protagónicos, destacó el desafío actoral y emocional que implicó la obra. «Cada personaje lleva consigo una carga de verdad que duele y libera al mismo tiempo. No es fácil sostener esa intensidad noche tras noche, pero cuando ves al público conmovido, sabes que valió la pena».
Reacciones y próximas funciones
El estreno no dejó dudas sobre el impacto de la obra. «Hubo momentos en que podías escuchar el silencio absoluto en la sala, seguido de aplausos espontáneos. Eso nos confirmó que el mensaje estaba llegando», compartió Tosco al finalizar la función.
Para quienes se quedaron con las ganas de vivir esta experiencia, habrá nuevas oportunidades: las funciones continuarán este sábado y domingo, y se extenderán al próximo fin de semana.
Con una dramaturgia pulida, actuaciones sobresalientes y una dirección que apuesta por el teatro como agente de cambio, Las siete puertas del perdón se consolida como un evento cultural imperdible en Rafaela.
El éxito de la obra no solo radica en su calidad artística, sino en su capacidad para generar diálogos incómodos pero necesarios. Como bien resume Gentilini: «El perdón no es un final feliz; es un proceso doloroso. Y eso es exactamente lo que queremos mostrar».