
La creciente ola de estafas virtuales sumó una nueva víctima en Rafaela. Un hombre, con la esperanza de adquirir una camioneta a través de la plataforma Marketplace, terminó transfiriendo casi tres millones de pesos sin recibir el vehículo prometido.
El caso, que involucra múltiples transacciones y un supuesto vendedor que manejó la situación con un guion meticuloso de excusas y pedidos de dinero, está siendo investigado por la policía.
Según la denuncia policial, a la que accedió Rafaela Noticias, todo comenzó el 10 de marzo, cuando la víctima se comunicó con el supuesto vendedor, quien ofrecía una camioneta por 3.700.000 pesos. En un inicio, le solicitó una transferencia de 120.000 pesos para un “trámite en la escribanía”. Poco después, con el argumento de un “error”, pidió el 10% del valor total del vehículo, lo que significó un envío adicional de 370.000 pesos.
Apenas un día después, el 11 de marzo, el estafador elevó la apuesta y exigió 900.000 pesos más, asegurando que la entrega se concretaría el 12 de marzo. Sin embargo, llegado el día, la camioneta nunca apareció. En su lugar, el vendedor explicó que el vehículo “se había roto” en San Francisco y pidió 112.000 pesos para reparaciones, seguido de un nuevo pedido de 50.000 pesos.
El ciclo de excusas y nuevos débitos continuó sin descanso. El 20 de marzo, después de varios días sin contacto, el vendedor reapareció con una nueva solicitud: 250.000 pesos para una grúa. Pocos días más tarde, pidió 100.000 pesos “para darle de comer a los nietos”. Confiado en recuperar su inversión, el comprador realizó una transferencia de 98.000 pesos, seguida de otra de 200.000 pesos para combustible.
El 29 de marzo, la trampa se cerró definitivamente. El vendedor exigió el monto restante para concluir la transacción, lo que derivó en tres transferencias más: 400.000, 200.000 y 250.000 pesos respectivamente, además de un último giro de 100.000 pesos. El total transferido ascendió a 2.700.000 pesos.
Cuando el comprador finalmente se dispuso a retirar la camioneta, descubrió que la dirección proporcionada no existía y que nadie en la zona conocía al supuesto vendedor. Intentó comunicarse reiteradamente, pero sus llamadas y mensajes quedaron sin respuesta. Sin otra alternativa, acudió a la policía y formalizó la denuncia.
Actualmente, las autoridades llevan adelante las pericias correspondientes para identificar al estafador y esclarecer los hechos. La investigación busca determinar si existen otras víctimas y cómo se articuló esta compleja maniobra delictiva.